AMIGOS

13 mayo, 2009

UNA CASA DE LA POSGUERRA _I


No recuerdo exactamente cuando comenzamos a vivir en ella. El alcance de mi memoria se proyecta en tiempo pasado hacía los cinco o seis años de vida. En otro blog ya he contado que nací en un Madrid de pricipios de la Guerra civil, concretamente el 27 de noviembre de 1936, día de La Milagrosa por lo que en el Bautismo, a manos de mi padre por la persecución contra todo acto religioso durante la contienda por parte de los comunistas, socialistas, republicanos, llámense como se quiera..., me pusieron ese bendito nombre. Siete días antes José Antonio Primo Rivera, fundador de la Falange, cayó fusilado en la carcel de Alicante.



Mi nacimiento no fue en la vivienda de la que voy a hablar, sino en la calle Antonio Acuña, en un edificio cercano a la salida lateral del cine Tívoli, ya desaparecido y donde dieciocho años más tarde recibí la primera declaración formal del que sigue siendo mi marido, por la Gracia de Dios. Este hogar era el de mi tía Nisia, hermana de mi madre, al que tuvieron que acogerse por haber sido su casa de la calle Ferraz bombardeada, donde, como escribí en otra entrada, perdieron casi todas sus pertenencias de recien casados. Nisia era una de las cinco hermanas de mi madre, cuyo verdadero nombre, por aquella costumbre de bautizar a los hijos con el santo del día, era Dionisia estaba casada con Alfonso Manso, padres de mi prima Sara. Alfonso tenía un título nobiliario del que en estos momentos no recuerdo su denominación, pero sí que el escudo era la imagen de dos machos cabríos enzarzados por los cuernos, algo que siempre, a mis hermanos y a mí, nos hizo mucha gracia.
Por referencias maternas sé que de aquella casa pasamos a vivir a la de mi abuela Elisa, pero no conozco el tiempo que permanecimos allí, debió de ser hasta el final de la guerra, cuando yo había cumplido ya los tres años.

La casa de la posguerra estaba situada en la calle Jorge Juan 76 y era un primer piso interior que daba a un patio abierto por donde entraba el Sol y la luz como en los exteriores. Mis primeros recuerdos en él son de enfermedad continua de amígdalas por lo que siempre permanecía en la cama que era como entonces se curaban las enfermedades, más aquellos toques horrorosos en la garganta con un algodon impregnado en yodo o algo parecido. Para mis hermanos, en principio sólo éramos cuatro entre los cuales yo la única niña dueña y señora de todos los mimos, encontrarme levantada cuando regresaban del colegio era una auténtica sorpresa. Tengo una imagen grabada, de risas y algarabía de un día en el que me sentó mi madre en un sillón de paja detrás de la puerta de la cocina para que ellos me descubrieran al llegar. El calor que desprendía aquel fogón de carbón era en verdad un auténtico refugio. Efectivamente fue un verdadero jolgorio cuando ellos me vieron allí.



Al poco tiempo de este suceso que por minúsculo no debía ni recordar, nos operaron de la garganta a mi hermano Goyo y a mí, de aquella manera en vivo que era costumbre y con la que quedabas traumatizada para el resto de la infancia. Mi hermano, más estoico que yo, soportó con valentía aquel asalto, mientras que mis gritos debieron oirse en el todo Madrid. Luego venían los regalos para compensarte y entretenerte durante la convalecencia. A mí: muñeca y cacharritos de cocina y a Goyito una preciosa plaza de toros, con toreros y morlaco, que él y yo aún recordamos y con la que jugábamos los dos. Construída con todo detalle por un compañero de mi padre, funcionario como él de la Diputación Provincial madrileña, cuyo apellido, por el que siempre le nombrábamos, era Nebó.

Por el motivo de mi constante enfermedad no entré en el colegio hasta los nueve años y fue mi padre quien me enseñó a leer y los prmeros conocimientos de aritmética para, en 1945, incorporarme al Real Colegio de Nuestra Señora de Loreto, de la calle O'Donnell. Allí me matricularon para el preparatorio de ingreso al Bachillerato y realizar mi Primera Comunión.


Esta es la foto de menor edad que conservo. El vestido era de piqué blanco, con bordados en azul marino. Me acuerdo mucho de ese vestido que me encantaba













Mi primera Comunión,en el patio del colegio. 27 de mayo de 1945, día de la Santísima Trinidad.
Recibimos el sagrado Cuerpo de Cristo de manos del Nuncio de su Santidad Monseñor Cicognani



Típica foto de colegiala de aquellos años.














Como me estoy desviando de la idea inicial que era la de explicar como era aquella casa de la posguerra española en la que vivimos hasta el año 1950, retomo la narración.

Sobre la calle de Jorge Juán ya he escrito en el post de la Irunada I, contando todo lo que de ella recuerdo, por lo que ahora me voy a centrar en la vivienda.
Situada en el número 76 de dicha calle, el piso era lo que antes se llamaba entresuelo, ahora sería un primero. En la puerta frente a la nuestra vivía Manuel Pérez, un sastre muy agradable que así se anunciaba en el balcón con un gran cartelón. Años más tarde, cuando la casa se transformó en la Academia de mi padre, tuvo él un alumno con el mismo nombre, lo que era un motivo constante de tomadura de pelo entre el resto de compañeros.


La puerta de la vivienda era de madera obscura con un enrejado de hierro forjado y cristal que se abría por dentro como mirilla, pero de un tamaño tan grande que cualquier extraño hubiera podido meter un brazo para atacarte. Cómo sería que fue motivo de mis pesadillas durante años y años, pasada ya la adolescencia y parte de la juventud. La entrada era amplia, casi como una de las habitaciones, y en ella, cuando pasaron los primeros años de precariedad, mis padres instalaron una especie de cuarto de estar con dos butacas de tipo colonial, una de las cuales aún conservo yo y un mueble librería que también ha pasado a ser de mi propiedad. Al fondo se encontraba una caldera de la que salían todas las tuberías por las que se transmitía el calor al resto de la casa. Se alimentaba de leña y carbón, pero no se mantenía muchas horas encendida por el gasto que aquello suponía. Mis hermanas y yo, cuando ya habían nacido Mary Carmen y Ana Mary, solíamos sentarnos en el suelo, al lado de la criada que nos enseñaba a hacer jersecitos de punto para las muñecas. Pero lo que más me gustaba era abrir la puertecita de la caldera y arrojar entre las llamas la piel de las naranjas Wasing con aquel olor tan especial que aún retengo en mi olfato. La piel chisporreteaba entre el fuego y su aroma se extendía por toda la casa. Esta es una imagen que permanece unida a aquellos años que dicen fue de extremada penuria, pero que los niños no fuimos nunca conscientes de ello y sólo ahora te das cuenta, simplemente por comparación con el nivel de vida que se ha ido adquiriendo. Esto es algo que siempre me ha indignado porque se tiene la mala costumbre de evocar aquella época desde el prisma de la actual y todo aparece entonces como lúgubre, tenebroso y carente de alegría, sin embargo, no es así como yo lo memorizo.



las dos habitaciones más amplias de la casa, en contraposición a las construcciones modernas, eran la cocina y el cuarto de baño.
El suelo de toda la vivienda, de baldosas oscuras en tono granate con un dibujo blanco como de flores o motivos tipo romanos. El pasillo corto y en ángulo, daba de frente al comedor y a la derecha a la cocina, baño y una habitación. Por el comedor se pasaba a dos dormitorios uno de frente y otro a la derecha. Todas eran habitaciones cuadradas y de tamaño mediano, tal vez grande en comparación con la mayoría de las actuales.

CONTINUARÁ

20 abril, 2009

MI PROFESOR DE ECONOMETRÍA




Quedan aún algunos ilustres profesores de la Facultad, sin traerlos a esta especie de memorial universitario, como el vital y divertido Cepero cuyas clases de Sociología resultaban tan atractivas, profesor ayudante del catedrático Elisarrague, alumno éste en su día del maestro Ortega como él tan a menudo lo invocaba, trayéndole con constancia a sus clases viniera o no viniera al caso. Al mencionarlo se levantaba de la silla y exclamaba, haciendo una inclinación de cabeza: "El Maestro". Nunca se me borrará de la memoria este simbolismo que hablaba por si solo. Pero entre todos los que recuerdo y todavía no he rendido homenaje quedan dos con los que me siento en deuda: Juán Velarde, ayudante de Jose Luís Sanpedro, catedrático de Estructura Económica I y II, de los que en ocasiones si he hecho alguna mención. De manera muy destacada por su personalidad y por el grado de amistad que le unía con mi familia, figura: Angel Alcaide Inchausti.


Fallecido en 1996, al evocarle ahora vuelve a mí su imagen inconfundible, de pelo negro, abundante y alborotado, su inseparable bigote y su eterno cigarrillo en la mano izquierda. Reunía en sí mismo todos los cánones del sabio distraído. Algo que nadie se ha molestado en averiguar es: si esas personas son distraídos por sabios o más bien son sabios por distraídos a todo lo que para los demás nos resulta imprescindible y para ellos es puramente banal. Angel, ciertamente era la sabiduría en cuanto a la asignatura de su cátedra, en aquellos años donde nadie definía con acierto en qué consistía la Econometría.


Había nacido en Hinojosa del Duque (Córdoba) el 16 de Agosto de 1918, padre de familia numerosa, siete hijos y hermano de otro célebre Alcaide, Julio quien, antes de despuntar como acreditado estadístico español, fue famoso por sus dieciocho hijos que le hicieron acreedor al premio de natalidad con el que por entonces, se honraba y apoyaba a las familias más numerosas de España, a las que se les reconocía sus méritos con el regalo de un chalet o un piso de proporciones acordes al número de hijos.

Angel, licenciado en ciencias Exactas por la Universidad de Madrid (1940), obtuvo más tarde la licenciatura en Ciencias Económicas, cuando se implantaron estos estudios en España, al mismo tiempo que mi padre por lo que surgió entre ellos una amistad inseparable que no se rompería hasta el fallecimiento de Goyo (mi padre) en 1996, pocos meses después fallecería también este insólito y gran introductor de la Econometría en España. Para nosotros era de esos amigos que no precisan invitación para acudir a la casa.

Fotografía del catedrático ya en avanzada edad que toda su vida dedicó a la docencia e investigación. Hasta casi el final de sus días desarrolló su actividad docente en la universidad a distancia (UNED), donde ejerció de profesor en las áreas de Matemáticas, Estadística, Econometría y Modelos econométricos.



Profesó también la enseñanza en la Escuela de Estadística de la Universidad Complutense de Madrid, impartiendo distintas asignaturas como: Matemáticas de grado superior, Estadística, Econometría...etc...

Fue condecorado con la Cruz del Mérito Aeronáutico al dirigir un seminario sobre Aplicaciones del modelo de Leontief a problemas militares.

Una anécdota que define sus rasgos de sabio abstraído en pensamientos y enseñanzas, era aquel despiste al que con frecuencia nos tenía acostumbrados, parece que de nuevo le veo desde aquellos últimos bancos del aula escalonada, en los que me gustaba acoplarme para dificultar la salida a la pizarra. Con la tiza en la mano derecha y el cigarro en la izquierda iba llenando aquel encerado enorme con signos y números que nadie entendía, para más tarde dar unas explicaciones que en verdad seguíamos sin entender. Pero era tal su abstracción que a medida que se veía obligado a agacharse para rellenar la parte baja de la pizarra, el cigarrillo se consumía entre sus dedos y, sin percatarse que aquella había llegado a su fin, continuaba escribiendo en la misma pared, con el cigarrillo brincándole entre las manos antes de caer al suelo, lo que provocaba un descarado jolgorio entre el alumnado.
Sus escritos son abundantes destacando entre ellos:
Lecciones de Econometría y Métodos Estadísticos (1966)Estadística Económica (1973)
Matemática Moderna para Economistas (1973)
Cálculo Infinitesimal para Economistas (1980)
Curso Elemental de Econometría (1982)


Fotografía familiar donde aparece el matrimonio Alcaide con mis padres y unos amigos. Angel destaca por su bigote, a su izquierda mis padres. La foto esta muy deteriorada, pero el destrozo de la cara de mi madre fue obra de ella que, cuando no se gustaba en alguna fotografía, para no romperla por completo ararañaba o tachaba su imagen. Sin duda las mujeres más guapas, y mi madre lo era, no pueden tolerar que los fotográfos no las saquen favorecidas. Yo no he heredado esa costumbre materna, cuando no me gusto en una foto me aguanto y la hago pedacitos, algo que sucede con frecuencia.

Para mí el examen de Econometría no tuvo dificultad alguna ya que Angel delegó las preguntas orales y de pizarra en su profesor ayudante, el célebre Pacho de las clases particulares de Estadística.

Sin embargo, algo más accidentada fue la prueba por la que tuvo que pasar mi cuñado Dino, marido de mi hermana Carmina, para
finalizar su carrera. Debió de ser en la tercera convocatoria cuando consiguió aprobar y gracias al empeño de la que entonces era su novia, quien insistía e insistía a nuestro catedrático amigo para que fuera benévolo con su "grifo", como mi padre solía apodar a los novios de sus hijas, algo de lo que nunca supimos el porqué. Angel con todo ese manojo de nervios que le caracterizaba daba vueltas por la tarima diciendo a mi hermana:

_ Mary Carmen que no sabe nada de nada,.

_ Pues yo no me muevo de aquí hasta que le apruebes.

_Que te digo que no sabe.

_ Claro, si no le preguntas los números índices... Tú pregúntale eso y verás como sabe.
Efectivamente los Números Índices resolvieron aquella espinosa cuestión y Dino terminó la carrera de Económicas algo más tarde que mi hermana.

Ese era el grado de amistad que nos unía a toda la familia con Angel Alcaide. En un rincón de la iglesia donde celebramos el funeral de mi padre, perdido entre la multitud de alumnos y amigos que llenaron la vida de Goyo, lloraba a lágrima viva la marcha de su amigo inseparable. Pocos meses después, en otra iglesia, mi hermana y yo despedíamos de la misma forma a esta persona de imborrable recuerdo para nosotros.

13 febrero, 2009

EL VALLE DE LOS CAÍDOS

LA PIEDAD, ESCULTURA EN PIEDRA NEGRA, OBRA DE JUÁN AVALOS



Crucifijo del Altar mayor, esculpido en bronce por Benavides y regalado por él a Franco



Las fotografías y los datos técnicos están tomados de este pequeño libro escrito por el primer Abad del Monasterio de Benedictinos del Valle de los Caídos, don Justo Pérez de Urbel. Editado en 1959 por el Instituto de Estudios Madrileños



FINAL DE MARZO DE 1959
(notas de un diario personal)
Nunca olvidaré la invitación de José Ramón para llevarme al Valle de los Caídos, precisamente unos días antes de la inauguración del mismo. Y con un valor añadido pues estaba muy reciente su ultimatún final y mis calabazas. Tengo que reconocer su nobleza al pasar por encima de ello y darme esa alegría; él sabía mi ilusión por contemplar el Valle. Para mí no es un simple monumento, sino todo un simbolismo de paz y reconciliación.

El lugar donde se encuentra, en plena Sierra de Guadarrama, fue elegido expresa y personalmente por Franco. En la primavera de 1940, él y el héroe del Alcazar de Toledo, general Moscardó, patearon aquellos cerros sin descanso hasta dar con el sitio exacto. Cuelgamuros se llamaba y lo descubrieron desde una cima del Guadarrama que lleva el nombre de ALTAR MAYOR, todo un presagio. La Basílica se edificaría frente a ese altar, en una cima más alta conocida por La Nava.

Fotografía de Franco buscando con los prismáticos el lugar adecuado.


¿Cual es el fin de esta inmensa obra en la que nuestro Caudillo ha volcado tanta dedicación íntima y personal? Leo del folleto de Pérez de Urbel:

"(...) desde allí se levantarán al Cielo, día y noche, oraciones por la prosperidad de España y por los muertos de uno y otro lado de la Guerra Civil (...)"
En la mente y en los planes del artífice de la idea del Monumento figuraban cuatro construcciones :

_La Cruz, monumento a los héroes y mártires

_La Basílica, para encomendar a Dios las almas de los que murieron en la guerra de ambos lados y para implorar las bendiciones del cielo sobre España.

_La Casa de Estudios para seguir el movimiento de la doctrina social en todo el mundo y difundir en España las verdaderas.

_El monasterio, residencia de los monjes benedictinos encargados del culto sagrado y de todo lo concerniente al valle de los Caídos.

También escribe Fray Justo unas palabras muy bonitas hablando del vaticinio de un poeta, Carlos Fernández Saw que a principios del año 1936, aparecía en una antología de poemas editada en Madrid sobre las bellezas de la sierra y el esplendor de los puertos del Guadarrama. Su poema se titulaba: "Poema de las Montañas" y en un subtítulo dice: "Siete Picos: la Cruz soñada":

Yo igualaría, nivelaría
-ya los nivela mi fantasía-
los agríos picos, las recias cumbres de roca brava,
de roca estéril, como la estéril siniestra lava,
y allá, por arte maravillosa, levantaría
sobre las piedras despedazadas del peñascal,
bajo los cielos que son la inagen de lo infinito,
una grandiosa Cruz de granito,
triunfal imagen de la Justicia, de la Clemencia, del Ideal.

¡Perenne faro
que lleva al puerto las tristes naves, si busca amparo
la gran familia de Dios, humana!
La Cruz que es signo de bien, amores,
de sufrimientos, de tolerancia, de caridad.


SECUENCIA DE AQUELLA VISITA

José Ramón me recogió en O'Donnell a las diez de la mañana, ya que la Misa se celebraría a las doce. Lo que no me dijo era que se trataba de una especie de ensayo general de la inauguración del Monumento que tendría lugar el 1 de Abril, ni tampoco que ocuparíamos un lugar preferente en la ceremonía. El resto de privilegiados invitados rebosaban elegancia por los cuatro costados, mientras que yo me había vestido con unos trapillos propios de una excursión: una falda blanca de tablas que me hice, aprovechando el uniforme de verano del colegio, y un jersey turquesa que tejimos entre mi madre y yo. Sin embargo, reconozco que me sentaban bastante bien aunque seguro que escandalizaron al resto de los amigos que esperaban en el coche. Entre ellos una niña nueva, simpática y exuberante, prima de Pablo que acababa de llegar exiliada de la Cuba ocupada por Fidel Castro y que lucía un elegante traje de chaqueta.

Rudimentario plano tomado del citado folleto. En la actualidad con el GPS, no hay problemas


La Misa solemne fue de las que se quedan grabadas en la memoria, plena de emociones. Soy incapaz de describir lo que sentí en el momento de la Consagración, todo el templo quedaba a obscuras mientras una luz tenue iluminaba el Crucifijo del Altar, cuya cruz había sido elaborada con un enebro, cortado por las manos del propio Franco, de los bosques de Valsaín (Segovia). El Rey de los Cielos bajaba al Altar a los acordes del Himno Nacional, (costumbre conservada en España hasta hace unos años para la celebración de Misas solemnes). Por los altavoces, resonaban en toda la explanada las notas vibrantes de nuestro himno.


A continuación almorzamos en la zona de hospedaje. Todos se encontraban muy animados, yo todavía impactada por la Misa no tenía ganas de hablar. Además me encontraba un poco "picada" con la cubana que hacía notar su predilección por José Ramón, pregilección que años después acabó en boda. Esto era algo que no debería importarme, pero las mujeres somos así.

Al comenzar la sobremesa, Ana María, me preguntó:

_Milagros ¿Verdad que José Ramón tiene unos ojos muy bonitos?

Enojada por la pregunta y porque me había llamado Milagros, cuando todos me conocían por Militos, respondí de manera un tanto brusca:

_No lo sé, no me he fijado nunca.

Los comensales de la larga mesa de la hospedería, rieron en pleno y me obligaron a descubrir los citados ojos que , por supuesto, conocía de sobra.

Claustro de la Hospedería.


Por la tarde iniciamos la visita completa a la Basílica y al Monasterio, acompañados de un fraile muy joven amigo de José Ramón. Aún faltaban muchas de las esculturas que más tarde se instalarían en la entrada del templo y en las distintas capillas como las de las patronas de los Ejércitos: La Inmaculada, la Virgen del Carmen, la del Pilar y la De Loreto, así como la Virgen de Africa, patrona de Ceuta, a la que Franco guardaba especial devoción por considerar que había recibido una protección especial suya a la hora de iniciarse el Movimiento y la de la Merced, patrona de los cautivos. Sí estaban las de los Arcángeles, Gabriel. Rafael, Miguel, obra de Avalos y una cuarta escultura que representa a Azrael o ángel de la Muerte, encargado de presentar a Dios las almas de los muertos.

Nos enseñaron el lugar provisional donde se guardaban los restos de los caídos que iban llegando, una cripta pequeña con pequeñas cajas individuales que contenían los huesos de cada uno. En la actualidad creo que son treinta y cinco mil los enterrados en el Valle.


Nos detuvimos con verdadero fervor ante la tumba de José Antonio Primo de Rivera, situada delante del Altar Mayor y detrás del mismo contemplamos la que más tarde albergaría el cuerpo de quien estaba rigiendo el destino de España. ( Sepultura que visitaría años después para depositar en ella flores, lágrimas y oración, cuando todo en mí y en España comenzaba a ser irreconocible).

Más tarde pudimos saludar al prior Don Justo Pérez de Urbel que me causó la impresión de estar ante un hombre santo y sabio. José Ramón y yo conversamos largo tiempo con el joven fraile, amigo suyo que nos contó como era la vida en el monasterio e intentó indagar en mis ideas y pensamientos. LLegando a la conclusión, segun dijo, por mi profundidad que debía haber sufrido mucho, algo de lo que tuve que desengañarle ya que, en mi inconsciencia juvenil, no tenía ni idea en qué consistía el sufrimiento, sino todo lo contrario.

Panorámica de la Cruz.



La Cruz y entrada a la Basílica, con la imagen de la Piedad esculpida por Juán de Avalos en piedra negra.
Únicamente subimos hasta los cuatro Evangelistas que están al pie de la Cruz, ya que no se había construido aún el ascensor interno que sube hasta lo alto.

San Juán Evangelista, al pie de la Cruz, con el águila.



Puerta de acceso a la nave central es de bronce macizo, con un bajo relieve que representa a los doce apóstoles, cada uno con una frase del Credo. En la parte superior aparecen los quince Misterios del Rosario y termina coronada por el Apóstol Santiago.


La reja fue una idea personal del arquitecto Diego Mendez, creador de todo el monumento y realizada por el cerrajero José Espinós.


Nave Central del Templo. A la izquierda del Altar Mayor se encuentra la capilla del Santísimo, cuyo Sagrario es obra de Juán Espinós, realizada en plata y esmaltes. El Altar es una mesa de una sola pieza de granito y coincide con el eje de la Cruz que corona el risco de La Nava.



Detalle de la cúpula en mosaico realizado por Victoriano Pardo



Ya en el exterior la plaza del Monasterio.


Para mí fue uno de esos días que permanecen imborrables en el ámbito sagrado de los recuerdos, puedo reconstruir hasta las conversaciones que mantuvimos. Y a pesar de los años y la vida transcurrida, se encuentra enmarcado en la grandeza de lo absolutamente bello que nadie te puede arrebatar. Por eso resulta incomprensible la insidia que está provocando esta impresionante y monumental obra. Insidia que les lleva a tergiversar hasta las intenciones que motivaron la contrucción del Valle de los Caídos y no cesaran en su empeño de destinar semejante obra de arte a sus propios fines, ajenos al de la piedad, culto a Dios y a los que entregaron sus vidas por España, en ambas posiciones, en la pasada contienda.

A los pocos días de nuestra visita, como ya he mencionado al comenzar este post, el Generalísimo Franco y su esposa Dª Carmen Polo, entrarían bajo palio, privilegio otorgado por su Santidad Pio XII, para la primera Misa oficial en la Basílica del Valle de los Caídos. Fue portada de ABC que aún conservo, en la que aparece mi amigo José Ramón, portando dicho palio, en segunda fila a la izquierda de Franco. Vestido con el hábito de fraile que le prestaron para poder asistir a la ceremonia, ya que no pudo conseguir invitación para la misma. La foto está dedicada con las siguientes palabras de mi amigo:
"Con cariño, como un recuerdo para siempre"
Fue su último recuerdo, pues casados los dos no volvimos a vernos.

Este grandios Monumento que nada tiene que envidiar a otros considerados maravillas del mundo, es inaudito que no sea objeto de orgullo y satisfacción para los españoles, privando a las actuales y venideras generaciones de admirar y comprender el auténtico simbolismo de paz y reconciliación incrustado entre aquellas rocas.
El pequeño libro de Fray Justo Pérez de Urbel, termina con una frase del Génesis:
"Puso Jacob piedras como memorial y dijo: Santo es este lugar y yo no me había dado cuenta de ello."

10 enero, 2009

TANGO AZUL, PREUNIVERSITARIO

Mi guapa madre con aquel peinado de tupé alto que, en la posguerra, se dio en llamar: ¡Arriba España!

ACTUAL__2009


Tengo un grave problema, quería terminar estas entradas del Tango Azul para no rizar demasiado el rizo y me encuentro que es imposible, por una sola razón porque el Tango Azul, ese que nunca llegamos a bailar Julio y yo, continua, a pesar de los años transcurridos, en plena efervescencia.


Recuerdo el motivo por el que comencé a publicar estas notas de adolescente: Hace dos veranos, mi hija María, me preguntó la causa por la que Julio cada vez que sonaba dicho tango, en su arcaico aparato de música, y sonaba muchas veces ya que él previamente lo había grabado al final de cada cassete de marchas militares y tunas, subía desde el jardín a la casa, camuflado, como digo yo, de hierbas y tierra, para darme un beso. El motivo es el que revelo en estos post.

El Tango Azul dejará de sonar cuando Dios quiera que comencemos nuestra "guardia junto a los luceros", por todos los que dejaremos aquí.
Sin embargo, estas narraciones que, vuelvo a repetir, están copiadas tal cual con faltas de ortografía, de los numerosos cuadernos que guardo y de los que únicamente he elegido algunas para no cansar, sobre nuestros primeros encuentros si van a tener ya su fin en uno o dos post
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PREUNIVERSITARIO
Curso 1954-55

20-X-54
Señor, este Julio es un caso raro, unas veces mucho y otras nada, Desde el domingo no tengo noticias suyas y el caso es que me da la sensación de que está tan desinflado como yo, Para mi antes era una ilusión y por eso me chiflaba. Le veía tan bueno, tan distinto a los demás, tan espiritual que yo le quería y mi amor era tan grande porque me parecía muy difícil conseguirlo. Claro que con todo lo que he sufrido este verano, 21 semanas sin noticias, con la música del tango azul enredando todas las noches en mi dolor, no me extraña mi desinfle. Y ahora que veo que no es tan imposible, que salimos y no sé, bueno que me veo correspondida y esto ya le quita bastante interes a la cosa. Para mí el amor consiste en dar y no recibir, en sacrificarte por el que amas, es decir estar libre de todo egoismo.

A mí me parece que a él le ha ocurrido lo mismo. Cuando ha visto que yo también le quería su ilusión se ha venido abajo, por ello no le echo nada en cara ni me enfado, sino que le comprendo porque yo estoy pasando por lo mismo. Ahora he entendido el significado de aquellas palabras:
_No sé Militos, pero me da miedo decirte esto porque cuando uno se enamora de verdad lo concibe de un modo espiritual...

Claro, Jesús mío, le daba miedo que al empezar a salir ese "espiritual" perdiera parte de su atracción. Sí eso es lo que ha pasado.
De todas formas no creo que hayamos acabado nada más empezar a salir. Pero en fin yo no sé lo que Tú me reservas, por eso antes de que ocurra nada quiero decirte que estoy de acuerdo Contigo en todo. Que puedes, Jesús hacer con tu Militos lo que te plazca.


Hoy he vuelto a ver a aquella MªJesús, hermana de Matias y de madre Almudena. Recuerdo la meditación que hice con ella en El Escorial. Ella es un angel y hoy he vuelto a sentir deseos de hacer algo por la Virgen, de ser como Ella me quiere, de darla cuanto me pida, si es preciso hasta la vida.
La Madre Prefecta nueva, M. San Francisco, me ha dicho que hay que trabajar mucho en la Congregación Mariana y que quiere contar conmigo. He dicho que así lo haga para todo. Ya me he hecho el plan de vida y me voy a dormir con la satisfacción de que en adelante no perdere el tiempo. desde este instante voy a ser buena.

10-11-54
Virgen mía puedo asegurarte que nunca me he visto en un caso parecido. Tú que eres mi Madre espero que sepas comprenderme, por eso recurro a Tí en este momento, cuando mi alma está indecisa; ha conocido nuevos horizontes y no sabe que dirección tomar. Mi barquilla se tambalea entre dos aguas. Te llamo para que me orientes. Voy a contarte el motivo de mi zozobra.

A las 8 me esperaba Julio frente a la iglesia de la Paz. Ya era la tercera vez que salía con él en lo que llevo de curso, pero siempre vinieron Jesús o Pedrito con nosotros. Hoy todo fue distinto, los otros días hablábamos de cosas sueltas o accidentales. Hoy Julio dijo que me había encontrado muy guapa, más delgada y que tenía una dentadura muy bonita y los tobillos también y que era casi perfecta. Empecé a presentir que algo iba a pasar. Eso que cuando llegué mi corazón estaba tranquilo pero, a medida que pasaban los minutos aumentaba su acelere:

_¿Te sentaría mal que no te llamase en Junio, ¿verdad¿
_No, me dio igual
_Dí la verdad, no mientas.
_Está bien me sentó un mucho mal.
_Pero, compréndelo, me habían cargado, estaba desmoralizado. No tenía humor para nada y mi madre me llevó a la finca de la Raja, en Pinoso todo el verano. ¿Cómo te iba a llamar para decirte he suspendido?
_ ¡Claro!
_Y ¿pensaste algo en mí?
_Qué va, no tuve tiempo con tanto estudiar.

(No entiendo como pude mentir con tanto descaro ¿Y las lágrimas y el Tango Azul y el desánimo?)
_Vaya, pues me voy
_Pues vete.
_¡Qué fresca! Oyeme, Militos, yo si que pensé algunas veces en tí. Me hiciste mucha falta, me encontraba sólo y pesimista. Yo necesito un estímulo, algo que me anime, que me de fuerzas. Me gustaría que fueses tú porque aunque cuento con Jesús que es un amigo buenísimo, el hombre siempre necesita una mujer. Lo que tú me dijeses sería sagrado para mí. Tú no ibas a sacar nada en limpio, por tu parte tenía que ser desinteresado.
Militos; _ Por mi parte no me importa, pero creo que no te podría ayudar.
_Sí podrías, si ya lo haces cuando te veo.
Nunca pensé que aquello era una declaración. Verdaderamente no lo era, sólo se trataba de una invitación para empezar a salir solos. Luego hablamos de su gran amigo Jesús, el mismo que me había dicho que Julio tenía novia y que era un creído y un tonto.

ACTUAL___2009
El mismo que esta Navidad, como todas, llama desde Méjico para felicitarnos y le dice a Julio: "ya sabes que si no te hubieses casado con Militos lo habría hecho yo". El mismo que no quiso asistir a nuestra boda y desde Copenhague envío para felicitarnos una tarjeta con la estatua de La Sirenita, de los cuentos de Andersen, en la que decía, entre otras cosas: "con Militos la felicidad está asegurada..." En Méjico se casó años después con la hija del empresario de la Plaza de Toros de aquella ciudad. Se hizo millonario, tiene cinco hijos y algunas empresas.

Julio: ¿Qué te parece Jesús? es un buen chico ¿Verdad?
_Sí, eso parece.
_Tú y él hariáis una buena pareja y no creas que hago propaganda de él. Comprendo que él te podía merecer, pero uno como yo jamás llegaría a merecerte.
Militos, callaba y se mordía los guantes.
Julio: No sé que pasa que cuando salgo contigo no puedo decirte todo lo que siento. Será mejor que no te lo diga para tranquilidad de los dos.

Luego empezó con el rollo de mis bondades y yo venga a decir que era un bicho aunque no se lo creyera. Y otra vez con Jesús que si le dijo que Militos llevaba la bondad en la cara, que emanaba pureza, que si tuviera que pintar un ángel le pondría mi cara...
Pero Tú sabes, Virgencina, que no es verdad, que lo parezco pero soy un bicho.
Julio: " No quería decirte estas cosas, pero ya sabía que no me iba a aguantar. Sé que podría hacerte feliz y que tú ya me lo haces. Y si ingreso este año...
Militos le mira y no dice nada...
_No me mires que me vuelves loco.¡Pobre Militos!
_¿Por qué voy a ser pobre?
_Porque eres muy pequeña y hasta ahora has sido muy feliz. Tu no sabes lo que es eso, pero en el amor se sufre mucho".
Me entraron ganas de contarle lo mal que lo había pasado todo el verano por su culpa y que ya sabía lo que se sufre con el amor, pero no dije ni pío.
Julio: " Muchas veces cuando quería hablarte, me parecía ver a Dios que me decía:¡Eh, julio!, no te sobrepases.¿Ves? te estoy perjudicando.
_¿Por qué?
_Porque no quisiera que Dios perdiese nada por mí.
Militos destrozaba los guantes a mordiscos y Julio rompió la goma de la carpeta.
Entonces nos miramos y como si fuera un resorte nos separamos y miramos hacia atras los dos al mismo tiempo y con los mismos gestos.

Luego volvió a decir que estaba muy guapa y que era muy celoso.
_Ya veo que no te separas de la banderita de España que te di.
_ Sólo la llevo porque me gusta mucho y soy muy patriota.
_¿Sólo por eso?
_¿Te parece poco?.

14-XI-54

Hoy hemos vuelto a salir, pero ya empiezo a dudar. No es que dude, es que me da miedo que a él se le pase todo y que la pobre Militos se quede otra vez triste y sola

_Estos días no quise venir sólo y me traje a los otros porque me daba apuro y hoy tuve que tomarme una copa de Jumillano. No quería decirte nada, pero ¡qué milagros hace el vino!. Estoy muy nervioso.

_¿Por qué?

_Porque tú me pones nervioso.

_Pues tranquilízate.

¿Verdad que te sienta mal que te hable de estas cosas?

_No

_Eres una mocosa encantadora. ¿No te gusta que te llame eso?

Militos, no contesta

_Bueno pues ya no te llamo nada. Sé muchas cosas para llamarte, pero no quiero

_Bueno, jajaja...

_¡pobrecilla mía!, te aseguro que el día que ingrese en la Escuela Naval v a ser el más feliz de mi vida. Ese y el que me suicide casándome. Porque casarse es un suicidio ¿Verdad?

Militos;jajaja...

_"Yo lo que quiero es que no pierdas el tiempo. Que te hagas una mujer de tu casa. A mi me gustaría que mi mujer supiese más que nadie de cocina, de labores, de todo. No me interesa que estudie abogacía ni Filosofía y letras. Con que tenga una cultura general, basta. El hombre en la mujer no busca la inteligencia, sino la ternura, la dulzura, la bondad. A mi me gustaría que no la importase quedarse en casa, pero a tí te gusta la juerga."
_Estás confundido.

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Actual___2009

Cualquiera que le escuchase ahora se escandalizaría, pero esa era la mentalidad general, puro machismo. Sin embargo, se casó con una mujer que no cumplía ni uno de esos cánones. No sabía nada de cocina, nada de la casa. Labores sí porque me gustaba hacerme algunos vestidos. Ya he contado en otro blog cómo de recien casada la tortilla de patatas se resistía en dar la vuelta, sin pasar antes por el suelo; las croquetas empeñadas en vaciarse en su baño de aceite calentito; la salsa de las albondigas, que mis yernos dicen que nadie la hace tan rica, nunca quería ligarse bien y terminaba el aceite por un lado y la harina con el agua por otro. Así podía seguir enumerando desastres culinarios y domésticos interminables. Como cuando tenía que planchar sus uniformes blancos, de aquella tela de algodon tiesa y resistente que al menor descuido quedaba amarillenta con las planchas de entonces que ni vapor, ni distintos grados de temperatura tenían; con mis lágrimas abundantes humedecía sus guerreras y pantalones mientras intentaba plancharlos. Y, a pesar de tanto desastre, todo lo soportó estoicamente, sin repudiarme. A cambio, cuando ya había aprendido a la perfección mis deberes de esposa, incluídos los amorosos que, dada la ignorancia en aquellos tiempos en el tema matrimonial, fue algo costoso. Pero yo lo justifico por el hecho de que al considerar el matrimonio para toda la vida, había tiempo suficiente para aprenderlo todo. A cambio, como digo, de mi ineficacia inicial como ama de casa, tuve que soportar yo los Boinas Verdes en tropel.
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_A mí no me interesa que estudies una carrera.

_Es lo que quiere mi padre y tengo que hacerlo.

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Y desde este 2009, vuelvo una vez más a darte las gracias, padre mío. La cocina y la casa se aprendieron a fuerza de práctica, pero mi paso por la Universidad, ni Derecho, ni Filosofía y sí Económicas, hizo de mí una mujer que aprendió a pasarlo todo, hasta lo más elemental, por la cabeza, abriéndome unos horizontes que en aquellos tiempos no estaban al alcance de muchas mujeres y que me hicieron encarar la vida con parámetros más equilibrados y sensatos. Estoy segura que con todo lo que vino después, sin el poso universitario, no hubiéramos salido adelante, ni yo ni mis hijos, porque no hubiese podido ayudarles.

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Julio: "A mí el ambiente que hay en la Universidad no me gusta. Tendrías que tratar con chicos. Y no es que yo vaya a dudar de tí. ¡Eso nunca!, pero yo te conocí así y así te quiero. Bueno, si he de quererte lo mismo con carrera que sin ella.

La tarde se pasó en un segundo y llegó la despedida. Nos dimos la mano y dijo:

"No pienses mucho en mí. Sueña con los angelitos y sigue queriéndome un poco."

Militos: "Sí"

Julio:"Adiós cielo"

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Actual__2009
He de añadir que el ambiente de aquella Universidad para mí fue fabuloso. Jamás tuve un percance con nadie.Y, como ya he dicho más veces, en la Facultad de Económicas del año 1955, en la calle de San Bernardo, sólo éramos nueve chicas en el primer curso y muchas menos en los anteriores. Los chicos, a miles, educados y detallistas. Tuve infinidad de amigos y hubo entre nosotros un compañerismo entrañable, simpático y divertido.
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20-XI-54

Mi querida Virgencina: aquí está tu hija Militos que hoy viene a charlar un poco contigo, a decirte que mañana es tu fiesta de La Milagrosa, es su santo y además cumple 18 años. Ya ves, puede decirse que soy una persona mayor (la mayoría de edad era a los 21)

Tuvimos retiro espiritual. Procuré hacerlo muy bien pero el pensamiento me voló varias veces. El padre jesuita nos habló de humildad. Ya sabes que sueño en ser como tú ¿Crees que algun día llegaré a parecerme algo a Tí? Ya sabes mi idea de pureza, pero ahora quiero también que me ayudes a ser humilde. Me da miedo porque ahora tengo más genio y me molesta más que se metan conmigo, cosa que antes soportaba mejor. Tú Virgencita ¿Me vas a ayudar?


Quiero en esta nueva vida de mis 18, que permanezcas siempre a mi lado para que no tambalee, para no dar un paso en falso, para ser la mejor de tus hijas. Y quiero hacer algo grande para ofrecértelo el dísa 8 de diciembre. Tú puedes insinuarme que quieres de mí. Hoy ya te dejo, pero quiero que bendigas estos deseos míos para trabajar mucho por tu congregación y bendice a las que quieren ser congregantes que se den cuenta de que es algo muy serio y no se puede obrar a lo loco. Dales tu ayuda para que sean excelentes congregantes. No te olvides de mis dos Julios, el primero y el segundo.

1-XII-54
Llevo sin ver a Julio desde el 14 de Noviembre. Qué cara más dura la suya. Si vuelvo a salir con él ya sé lo que voy a hacer. Nada más llegar a casa contar lo que hablamos a mis hermanas, luego escribirlo y se acabó, no volver a pensar y repensar en ello. Y si no vuelvo a salir le voy a olvidar por completo. madre Tú bendicele para que no deje de ser bueno y haz que mi ideal de pureza no se derrumbe jamás. Que seas Tú, Virgencina, quien nos una o nos separe si fuese conveniente para alguno de los dos. Y Madre todavía sigo esperando el cambio de Julio Jimenez.



28 diciembre, 2008

IRÚNADA I I

No me resisto a poner esta viejísima fotografía de mis padres, por la calle Narvaez, porque con las sandalias azules y el bolso a juego que lleva mi madre he jugado de niña muchas veces. Es curioso, me parece estar escuchando el ruidito que hacia el cierre del bolso cuando lo abría y cerraba para jugar a ser mayor.





El 19 de diciembre pudimos celebrar nuestra Irunada segunda. Esta vez tardamos un poco más en fijar la fecha por necesidades de cada uno, pero al fin logramos ponernos de acuerdo todos los hermanos. Es algo impagable que los seis tengamos esa ilusión por estar juntos y aunque, entre reunión y reunión, unos hablamos con otros o nos vemos e intercambiamos noticias del resto, sin embargo, vernos las caras todos a la vez nos brinda esa sensación maravillosa de encender la llama de nuestra madre y nuestro padre que cada uno lleva en su interior. Contemplar el fuego que aún desprenden, todas a la vez, es traerlos de nuevo a nuestro lado y frenar la máquina del tiempo por unas horas, justo las que permanecemos juntos.

Como la última vez, celebramos la Irúnada en casa de Mary Carmen, la quinta de nosotros y la única que quedó viuda. Su marido Dino, Bernardino Beotas, murió hace tres años de un cancer al que resistió durante algo más de cinco, en un proceso ejemplar de lucha y adaptación exterior e interior a la enfermedad. Se nos fue santificado y santificando con su ejemplo a los demás.Mi hermana y él se conocieron en la Facultad de Económicas donde los dos estudiaban la carrera y su matrimonio llegó, tras los altibajos propios de la vida en común y el amor, a un acoplamiento perfecto. Hace ya algunos años, mucho antes que su enfermedad, mi hermana me comentó: "Y pensar que estuve a punto de divorciarme y ahora no podría vivir sin él". Esta es la lucha por la vida que tantos deberían emprender desde el primer día de unión matrimonial. Difícilmente será esto posible en la actualidad con esa nefasta aprobación del divorcio exprés donde se rechaza la más leve oportunidad de reencuentro en personas que se amaron, establecieron entre ellas ese lazo de unión que debería ser eterno. No, hoy lo que les va al hombre y a la mujer es tirar por la calle de en medio al menor tropiezo. ¿Para qué salvar el amor?. Incapaces son de valorar ni apostar por lo que se convertirá, superando etapas, en lo más grande que tienen los que se amaron una vez y volverían amarse año tras año hasta el final de sus días, si esa prontitud en romper no se les facilitara de manera obsesiva.



Mi hermana Carmina, como así la llaman desde que Dino lo hiciera, ha echado sobre sí ser el alma mater de nuestros encuentros. Ella pone el lugar y pone las viandas. Sus manos, que deslizan pinceles sobre los lienzos con esa inspiración envidiable que me hace detener, horas si me dejáran, frente a cada nuevo cuadro con el deseo de plasmar en historias sus figuras y colores, son también creadoras de arte culinario del que los demás aprendemos. Hasta José luis, el Pepín que se volvió cartagenero, toma recetas para sorprender en Cabo Palos a sus amigos marinazos con los menús plagiados a nuestra anfitriona. Ella, la artista de los alimentos y las pinturas, sólo recibe el pago de nuestro disfrute y alabanzas.



Una vez que yo daba por sentado que comenzaríamos la reunión con las evocaciones de nuestro primeros años juntos, sin previo aviso se trastocó el orden del día. Lo primero que saltó a la palestra esta vez, fue la política, sin necesidad de copa ni puro. Claro índice de lo mal que anda por estos lares la conducción del pais. A borbotones, sapos y culebras salían de nuestros labios. No librábamos a nadie. Y seguimos siendo de derechas, pero ¿ queda alguién de derechas en España? Ministros, oposición, pero ¿existe oposición en España?.La benjamina de la familia, Ana, la que fuera Excelencia por años en el colegio por sus notas y conducta, con aquella banda ancha, azul y blanca que pareciera la bandera argentina, todavía activa funcionaria del Estado tuvo mucho que contar y cortar de su nuevo destino:



Ministerio del Medio Ambiente y Ministerio Rural y Marino.No hay quien entienda a nuestros gobernantes. Por un lado crean ministerios, cargos y estatutoss autonómicos que dividen a "troche y moche" y por otro de una sentada fusionan Agricultura, Pesca, Biodiversidad, Agua, Alimentación Costas, Medio Ambiente y etc... en uno sólo. Disparate inigualable que conduce al desorden y al caos. Da lo mismo, todo se soluciona con Secretarías y Subsecretarías:
_Secretaría de Estado del Cambio Climático_
_Secretaría de Estado del Medio Rural y Agua
_Subsecretaría del Medio Ambiente y Medio Rural y Marino. Y etc...etc...
Ana trabaja a las órdenes inmediatas de una Directora General, de treinta y seis años, cuyo nombre no escribo para que no trascienda con perjuicio para mi hermana. Concretamente su destino se encuentra en las llamadas Asociaciones del Agua y como es de suponer todas los trabajos y resoluciones, en este tema tan controvertido del Agua en España, en los que el dinero corre generosamente, recae sobre los hombros, la inteligencia y voluntad de trabajo de la pequeña de la familia. Y cuando digo todo, estoy exagerando porque hay algo que Ana no puede resolver por su cuenta y es nada menos que la firma de la de los treinta y seis años. Ese supremo esfuerzo de estampar nombre y garabato sobre papeles y papeles que ni siquiera son leídos, corre a cargo de la Directora General quien de esta manera tan simple se hace merecedora de un suculento salario.
Si la funcionaria no fuera como es, podría cometer todas las pifias del mundo que Martita, vaya por Dios ya se me escapó parte de su identidad, las firmaría con todo rigor profesional.


Cuando Ana dejó de ponernos al día en las irregularidades de su departamento, apareció la CRISIS en boca de todos, ¡inevitable! cada hermano aportábamos un hijo en paro reciente. La culpa era nuestra por haberles dejado estudiar carreras como Económicas, Arquitectura, Informática...Los padres somos siempre los culpables ¿Por qué a nadie se le ocurrió que estudiasen para Ministros y "Ministras" socialistas?, yo que, a pesar de ser la segunda soy la más ingenua, pregunté: ¿Pero dónde se estudia eso? : Por lo menos reimos todos a una.



La comida fue simplemente espléndida. Esta vez, a petición del clan Irún, se trató de un típico y delicioso Cocido Madrileño con todos sus requisitos de la mejor calidad. Para quien ignore la composición de este plato amplío la información diciendo que consta de cuatro platos a saber:
Se comienza por la sopa de fideos, elaborada con el caldo donde se cocieron todos los componentes del cocido, es decir: garbanzos, chorizo, morcilla huesos de jamón y carne, tocino, morcillo de ternera (puede que olvide algo). A parte se cuece repollo y patatas que se rehogan al gusto. Todo se sirve sucesivamente o agrupado por materias similares.
El almuerzo resulta contundente por lo que yo pensé que la política vendría a continuación del cocido, pero mis hermanos siempre me sorprenden.



Terminada ésta, iniciamos nuestra tanda de recuerdos, esta vez ilustrados por fotografías, la mayoría en blanco y negro que aparecieron en una gran caja el día que vendimos la maravillosa casa de mis padres en San Francisco de Sales. Ësta fue la tercera de sus viviendas. Aquel edificio aún hoy me produce nostalgia cuando paso delante suya aunque ni compararlo con el de O'Donnell o el mismo Jorge Juan, en los que viví como hija soltera. Construido por la Diputación Provincial para sus funcionarios y adquiridos sus pisos por módica cantidad de pesetas; ¡adoradas pesetas españolas! que nada tiene que ver con los euros europeos. Pesetas, donde se leía una sin par leyenda, bajo el rostro de quien nos libró del comunismo que hoy nos gobierna: "Caudillo por la Gracia de Dios". Dicho esto, me vienen a la memoria algunas de las personas célebres que habitaron esas viviendas y que al cabo de los años me pregunto porqué causa accederían ellas a las mismas si no eran propiamente funcionarios. Por ejemplo, en el mismo portal de mi padre vivía Don Julio Iglesias, padre del cantante, quien aparte de sus enamoradizos ligues acudía acompañado siempre de dos corpulentos escoltas que ocupaban los sillones del lujoso portal mientras el doctor Iglesias permanecía en la casa. En la puerta de al lado de mis progenitores, con alguna frecuencia, aparecían también guardianes que se encargaban de la seguridad de su majestad borbónica a quien, através de las paredes, se le escuchaban conversaciones y demás con anónimas damas de las que sólo se descubría el color de sus cabellos, al salir y entrar del ascensor, con preferencia morenos. Ciertamente aquellas viviendas eran muy entretenidas.
El más valorádo por nosotros era Antonio, el portero, de esos porteros, cuando no existían los automáticos, que sabían hacer de todo y además se brindaban a hacerlo. Cuando mi madre falleció y mi padre decidió que no nos metiéramos nadie en su vida doméstica, él, que nunca movió una silla, aprendió a cocinar y a manejar la casa como si se tratase de la Teoría Económica de Castañeda. Nosotros accedimos porque contábamos con el respaldo de Antonio, a cuyos hijos mi padre enseñó matemáticas, como había hecho con nosotros y sus nietos, por si algo le ocurría.



Cual sería el valor arquitectónico de aquellos edificios, cercanos a la Plaza de Cristo Rey, que en el que hacía esquina con Guzmán el Bueno residieron otros que tampoco eran funcionarios, como la nieta de Franco, Carmencita y Julio Iglesias hijo. Allí dicen que intimaron Isabel Preysler y Carmen Martinez Franco, siendo ésta última la que civilizó a Isabel enseñándola a ducharse a diario y otras mañas refinadas.

Todas estas rememoranzas recordaba yo cuando las fotografías iban pasando de mano en mano. ¿Este quién era? ¿Ésta donde se realizaría? ¡Qué guapa era nuestra madre!, ninguna la hemos igualado. ¿Recuerdas este traje? Recuerdos y más recuerdos. Otro día contaré algunos, hoy me he extendido demasiado y se me ha hecho tarde.



Al despedirnos insistimos en que la próxima Irúnada se hiciera en otro lugar para no cargarlo todo en Carmina, pero su respuesta fue:

"La siguiente os voy a cocinar algunas cosas de las que hacía nuestra madre". Todos callamos y fuera de los jardines comentamos: "Realmente tenemos que dejarla disfrutar de esta manera"

ALGUNAS DE LAS FOTOGRAFÍAS


MI PADRE CON ALGUNOS DE SUS AMIGOS MILITARES. Abel Barahona (pelo blanco). Todos testigos de nuestras bodas.



Mi hermano Goyo con Carmina, guapos y con estilo. Al salir de la fiesta de Ingenieros de Minas donde mi hermana se puso de largo, como se decía entonces. Aunque va de corto.




Verano familiar en San Fernando. Mi madre, Carmina y parte de mis hijos. La de rojo soy yo cuando sólo tenía seis hijos y treinta y tres años.




19 diciembre, 2008

¡¡ FELIZ NAVIDAD !!




Los hermanos González- irún Sánchez les desean una Santa y feliz Navidad y que el año 2009 nos depare, por la gracia de Dios,
una España unida, grande y libre,
donde se pueda ser católico o de otra religión sin acosos de ninguna clase.

11 diciembre, 2008

TERCER AÑO DE ESTE BLOG

Esta noche, 12 de diciembre de 2008, fiesta de Nuestraa Señora de Guadalupe, Noray ha cumplido su tercer año de andadura. No ha sido muy productivo, sólo 52 post, porque al año siguiente le salió un fuerte competidor, De Dentro y le cedió su puesto, pero él sabe que es aquí donde más y mejor me encuentro a mí misma. Me reconozco más y mejor en mi pasado que en mi presente. Por eso mi prelidección es para Noray. Lo que escribo en él no pasará nunca porque es la herencia para mis hijos y nietos. Sin embargo lo publicado en De Dentro no me sobrevivirá.



Mi primer post fue un artículo que había enviado al concurso de un diario y aunque relataba un hecho verídico tuve que novelar el final para darle mayor interés. No obtuvo comentarios



SIEMPRE
Las hojas de los árboles permanecían en su sitio cuando él la recogió, con su “cadillac” de película americana, para llevarla a aquel lugar, de baile y copas, que alegraba la Ciudad lineal. Después de tres boleros, Jana, se vio sorprendida por un intento de beso que rechazó con brusquedad. Un minuto de silencio y una original exclamación: “No me enfado porque tengo la seguridad de que tampoco lo haces con tu novio” (mentalidad años cincuenta).Reaccionó ella: “Sólo faltaba que te enfadases”

Compañeros de facultad, en aquel viejo y añejo caserón de San Bernardo que tanto saber almacenaba, su amistad era algo más que simple compañerismo. Resultaba fácil sorprender sus miradas por las aulas.Era el curso 57-58 cuando el novio formal de Jana, por motivos profesionales, permanecería durante nueve meses al otro lado del Atlántico. Conscientes de la dificultad de mantener un noviazgo en tales circunstancias, decidieron abrir un paréntesis hasta su regreso. La fidelidad no se propone ni se cuestiona, es innata y congénita.

Cesaron de bailar pero su conversación se prolongó hasta el anochecer. Ya en el coche, antes de abandonar el recinto, propuso él: “Voy a preguntarte algo y debes responder con sinceridad ya que no volveré a repetirlo”. La contestación de Jana, rotunda y decidida: “Sí”. Algo asombroso sucedió entonces. Le sintió emocionado, de manera extraña e irrelevante, por eso comprendió al instante, cómo el silencio de la noche había camuflado alguna básica palabra. Titubeando atajó sus planes de futuro: “Que únicamente dije sí a ser sincera en la respuesta”.Sólo un adiós interrumpió el mutismo en que él se sumergió hasta finalizar el curso.

Volvieron a encontrarse en una cafetería de la calle Narváez, propiedad de Alonso, jugador del Real Madrid, que no tardaría en ser absorbida por una sucursal bancaria. “Te esperaré siempre” fue su postrer declaración. Con ese respaldo, Jana, accedió al matrimonio. Años más tarde, un impulso incontrolable forzó su regreso con la intención de reclamar aquel “Siempre”, pero no pudo encontrarlo. Su autor, marido era ya de otra compañera de la que Jana no volvería a recordar su nombre.
¡Lástima!, se dijo, y decidió volver. Al fin y al cabo, haberse casado con el primer amor tenía sus ventajas.

Es verdad que con el tiempo, cae la añoranza en paladas de tierra que intentan sepultar lo dormido como si estuviera muerto. Pero lo que añoras no es a otra persona amada, sino aquella forma de amar, joven y exaltada, explosión no contenida que todo lo inunda y todo supera.

Y, además, ¿quién puede creer en un ambiguo “Siempre”?

10 diciembre, 2008

EXAMEN DE REVÁLIDA

Fotografía de una fiesta de la Inclusa. El orador era el Marqués de la Valdavía, presidente de la diputación Provincial, que por entonces se le mencionaba en la mayoría de la revistas musicales de la época, Celia Gámez y demás, por la fama de juerguista que tenía. Se le veía en todos los "saraos". La verdad es que era muy simpático y castizo, siempre se abrigaba con la clásica capa madrileña. Yo estoy con gafas de sol, en la tribuna, detrás de Sor Rosario, directora del establecimiento, con mi hermana Ana y mi madre a la que casi no se la ve.





FINAL DE AGOSTO

Virgencita mía y vuelvo a decirte que eres francamente maravillosa. Cuando piensas que todo se ha acabado, que ya no tienes más amigo que Jesús. Cuando todo lo ves negro, cuando te encuentras sola, sin ninguna ilusión y de repente notas que el Cielo se abre, que las nubes desaparecen y una luz pequeña ilumina tu oscuridad, que una nueva esperanza brilla en tu pecho, que no todos te han olvidado como creías, que aquellos amigos de antes vuelven a aparecer y, lo más importante, que ellos te pueden dar noticias de aquel que no se acuerda de ti, pero que algun día como estos puede volver, de aquel a quien has tratado de olvidar y ahora comprendes que no lo has conseguido.
Jesús mío esto es lo que he sentido esta tarde, todo junto, pena y alegría. Al comenzar la tarde, la tristeza me había dominado y me quejaba de que todo era igual, pero después por un simple saludo. Todo cambia y lo negro se vuelve blanco. Sí, fueron Jesús y Juanjo los que nos saludaron y acompañaron.. Aun se acordaban de nosotras y si estos se acuerdan porqué él no va a hacer lo mismo?. Además ellos pueden hablarle de nuestro encuentro, hacerle espabilar la memoria y quizás, quizás.... no me atrevo ni a decirlo, pero una carta... Sería , Jesús, mi dicha completa. Señor te amo ahora y siempre, en la pena, en la alegría, en lo negro, en lo blanco, en todo momento y cada latido de mi corazón es un suspiro de amor que a Ti envio desde esta tierra que no vale nada y a la que yo contigo, Madre mía venceré, ¿verdad que sí?. En Vosotros confio ilimitadamente.


SEPTIEMBRE 1954

1—IX—54
Madrecita mía, otra vez vuelvo a Ti y ahora es con una petición mucho mayor que todas las anteriores, en esta tengo puesta toda mi fe, toda mi esperanza. Tengo plena confianza en que mis súplicas van a ser oidas, no por ser mías sino porque Vosotros prometisteís atender al que pidiera con fe, con amor. Señora y la mía es muy grande, por eso te digo que pronto, muy pronto saquen a Mª Luisa y a Llanos de donde el Director las ha llevado.


ACTUAL___2008


Se trataba de dos niñas de la Inclusa, de las más amigas mías, que debieron meterlas en algun correccional, pero no recuerdo que pudieron haber hecho. El Director ya no era el padre de los Jimenez. Tuvo un problema económico y lo destituyeron. Lo más triste de todo es que fue mi padre el que tuvo que dar parte de él, a pesar de la amistad que los unía, pero mi padre siempre fue la honradez personificada. El director, Luis llevaba tiempo aceptando dinero por la entrega en adopción de los niños de la Inclusa. No es que él lo pidiera, sino que se lo ofrecían por el interés que se tomaba en seleccionar y reservar los niños que le pedían. Cuando aquello trascendió a la Diputación la mujer de Luis, mi querida Dª Carmen, vino llorando a nuestra casa para suplicar a mi padre que le echara un capote. No pudo hacerlo y aquella amistad de la que todos disfrutábamos, por ellos y por sus hijos, se deshizo en cuestión de días. Tuvieron que abandonar el pabellón y sólo volvimos a verlos en contadas ocasiones. Recuerdo que fue muy triste para mí que estaba empeñada en la recuperación de mi amigo Julio I y que con la distancia resultó imposible.
Detrás de Luis vino Mellado, que se gastaba el dinero suyo y el del establecimiento en el juego. otra vez tuvo que ser mi padre el dedo acusador. Acabó en la carcel y cuando mi padre fue a visitarle, le confesó que allí, creo que era en la carcel de Alcalá, no se vivía tan mal y que además se relacionaba en ella con gente de alcurnia y prosapia: Los fulanez, los menganez... y algunos más conocidos de la época. A continuación nombraron a un tal Urbano con el que yo casi no coincidí pero que le recuerdo como antipático, y enano. Lo cierto es que en todos los años que vivimos allí sólo hubo un Interventor, mi padre, mientras que el cargo de director fue ocupado por cuatro distintos. Si bien el primero de todos que se apellidaba San Martín era una persona absolutamente honrada y eficiente, siendo él mismo quien renunció al puesto. De él me llamaba la atención que cuando se celebraban las misas en la capilla de la Paz, que así se llamaba porque era Nuestra Señora de La Paz quien reinaba el retablo, siempre las presidía él, a la izquierda del Altar, en aquellos sillones y reclinatorios de terciopelo rojo y nosotros detrás suya, nunca comulgaba, algo que no era frecuente en aquellos tiempos. Más tarde de mis quince años me enteré que estaba separado de la mujer y vivía con otra. La versión que supe es que al volver del viaje de novios les esperaba en la estación la suegra, se dirigió a ella y la dijo: "Aquí tiene usted a su hija para siempre". Nadie supo los motivos de aquel desgarro, pero tuvo que ser importante. Lo cierto es que me caía muy bien y le apreciaba porque era muy cariñoso conmigo y amable con todo el mundo. Cuando me enteré de su problema matrimonial, en el fondo admiré su coherencia pues otro en su lugar hubiera comulgado.
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Virgencina Tú que penetras hasta lo más hondo de los corazones sabes que ellas son buenas y sabes la injusticia que con ellas se ha cometido. Ya sé que de este mal, Tú Jesús mío, vas a sacar un bien mayor, pero que no sea muy tarde, por favor Jesús que yo pueda verlas de nuevo como antes, a cambio pídeme lo que quieras, lo que desees que yo te lo daré. Ya voy conociendo que el mundo no es tan bueno como parecía, que hay mucha maldad en él, pero contigo se puede trasformar, pero armados de paciencia, voluntad y amor se puede cambiar. Nosotros no podemos albergar odio en nuestros corazones; por ello te pido también por el Director para que le perdones, para que se ablande su corazón y sepa amar a sus semejantes.
A lápiz y con letra muy pequeña esta escrito, en la misma hoja:
“Julio aun espero tus noticias”

12—IX—54
Jesús mío no puedo explicar lo que siento, es algo raro que me pone triste y cabizbaja y el caso es que tenía motivos para estar contenta, todo el mundo dice que cambié mucho, que estoy muy guapa, ya no estoy gorda como antes y en cuanto a chicos no puedo quejarme, tengo un pasmarote todos los días en la puerta de casa y eso que le digo que no quiero salir, pues como si nada. Sería tonto negarlo pero yo misma me encuentro mucho mejor. Además lo noto por papá y mamá y por mis hermanos; sin embargo, Jesús mío esto no me gusta pues en casa se estan haciendo demasiadas ilusiones y yo sé positivamente que algun día tendré que dejar todo esto. Hoy mismo no sé que hablaban de una juerga, a mí se me llenaron los ojos de lágrimas porque aunque me gusta mi nueva vida, no me encuentro satisfecha y me parecen todos demasiado materialistas. No sé, pero no me gustan sus bromas, sus comentarios, sus proyectos yo aspiro a lo absolutamente bello y esto tiene mucho de feo. No me apetece salir con chicos, aunque, claro si Julio viniese ya sería otra cosa. Señor atiende a mi oración y traéme noticias de él y sobre todo no le dejes de tu mano y no dejes tampoco a esta que aunque haya cambiado te ama mucho y más que nunca porque al conocer a los demás comprende que sólo Tú eres merecedor de ser amado por este corazón tan difícil de llenar. Se Tú quien colme todas mis ilusiones, Jesús de mi vida, Jesús de mis 17 años

Debajo de estas líneas hay escrito en bolígrafo rojo:

“Aquí había un vacio muy grande en mi alma, me faltaba algo y ese algo ha llegado. Julio, mi Julio me quiere, no creo que sea tanto como yo a él, pero el fin y al cabo me quiere y eso me basta y me llena.

13—IX—54
¡Cobarde!, es el grito de los vencidos. Eternamente resuena en sus oídos el eco de esa palabra, pronunciada quizá por el compañero que a causa de su cobardía perdió la vida. Cobarde se aplica a quién no sabe luchar, a quién tiene miedo a caer. No quiero estar más tiempo aquí, me horroriza todo lo que me rodea, no quiero vivr en este mundo; déjame que recline mi cabeza sobre Tú Corazón y al menos en Ti encuentre la Vida; al menos después de los desengaños que me esperan encuentre Alguién que me sepa comprender, que me sepa amar. Alguien a quien yo quisiera darme por completo, que lo sea todo para mí. Ven Jesús que quiero amarte,. Ven mi Dios que quiero servirte, todo lo pongo a Tus pies para que gobiernes en mí por encima de mis deseos y de mis ilusiones que son muchas por ser de un corazón de 17 años. Madre mía ven Tú también a ayudarme que tienes que enseñarme a amarle. Tu que amaste casi tanto como El, se mi Maestra en este camino. Coloca sobre mis hombros el libro de la Cruz y en él y bajo tu dirección aprenda la más brillante lección de amor.

FIESTAS DE COLMENAR VIEJO
Virgen del Remedio
Fue muy divertido pues nunca estuve en algo parecido. Fuimos con papá y mamá, mis hermanos y mi amiga Carmen Latorre. Hubo una romería en la ermita de la Virgen y después la matanza de los cerdos que era algo un poco espeluznate porque los bichos chillaban de una manera muy desagradable. Bueno, también fuimos a la corrida de toros que me gustó mucho y al final el baile. Bailé con papá, Goyito y esos amigos de papá. Claro que Carmen se divirtió más porque bailó toda la noche con un chico la mar de mono, pero realmente no me importó. Todos dijeron que yo bailaba bien y eso me halagó un poco.

EL BOXEADOR
He tenido varios días a un boxeador rondando mi puerta. Reconozco que me halagaba su insistencia. Me esperaba en la puerta del colegio y luego me acompañaba a casa, decía que había sido un auténtico flechazo, que no podía dormir desde que me vió y no sé cuantas tonterías más que , la verdad, gustan lo suyo,. Yo me metía en mi portal y luego con mamá le veíamos desde el balcón, apoyado en un árbol de la calle esperando inutilmente a que bajara. Le dije bien claro que no pensaba salir con él pero el muy pesado no se convencía y día tras día, aparecía cuando Carmen y yo salíamos a las 9 del colegio, y luego se quedaba un rato en el mismo árbol hasta que por fin se cansó de hacer el primo.
Es verdad Jesús mío no me apetece salir con ninguno desde lo de Julio y ahora no es que me siga gustando..., pero me duele mucho que se haya olvidado de la pobre Militos. Por eso todos me parecen bobalicones y los encuentro absurdos. Ya se que esta no es una posición justa pues al fin y al cabo habrá de todo, pero a mí ya no me importa ninguno y todos me dan exactamente igual.
Otra de mis preocupaciones es que Julio, el de aquí al lado no cambia. Yo no dejo de pedir por él pero parece que no quereís hacerme caso. Pero sé que esto no puede ser y que algún día mis oraciones hallarán eco en su corazón bueno pero mal encauzado.
También te pedí intensamente por mi hermano Jose Luis y le han suspendido de la misma manera que a Julio, claro que para él no importa tanto ya que era el primer año que se presentaba. Sigo confiando en Ti que siempre sacas algo bueno de lo que nos parece malo.
Dentro de unos días nos examinamos Carmen y yo. Por ella te pido para que apruebe pero yo no quiero ser egoista y lo dejo en tus manos para que hagas lo que desees de mí. Igualmente dejo en tus manos lo de volver al colegio. Tú verás lo que me conviene más. Yo no me opondré a lo que Tú decidas hacer conmigo porque no tengo ni quiero tener otro fin que hacer tu Santa Voluntad.

14—IX—54
Hoy 14 de Septiembre de 1954 tomo asiento una vez más en esta mesa, pequeña sí, pero que para mí es como la inmensidad de un “prau”, como aquellos de Asturias donde jugaba con mis primas el verano que pasé en Oviedo, presidido por aquella ermita solitaria , se siente inspiración en la mente, necesidad de comunicar a alguien el estado del alma. Y ¿a quién mejor que a ti, diario mío?, a ti que tan bien conservas mis secretos, sin reirte ni hacer una mueca ante las tonterías de mis actos y mis pensamientos.
Ahora voy a exponerte mi situación: ante todo el gran cambio que he dado pues a pesar de tener los 17 años de Noviembre, estos han ido aumentando en días y al compás de los días nuevas sensaciones aumentaron el caudal de mis ilusiones, aunque debo hacer constar que, en todo instante, presididas por aquello que tan bien encauzó en mí madre Begoña: la pureza.
Los primeros días de verano transcurrieron lentos e igual que los de todos los años, si bien, este venía además ensombrecido por la idea de un Julio que marchó de veraneo sin despedirse, a pesar de haber prometido llamarme en cuanto supiera el resultado del examen que, por otra parte, fue desastroso. Este es un punto que no comprendo pero como no se trata de comprender sino de aceptar, lo acepto. Sin embargo pregunto: ¿Si él hubiese aprobado se habría olvidado tan facilmente de mí?. Respondo: Estaría poco menos que entusiasmado con mis oraciones, sabía que pedía obstinadamente y siquiera por agradecimiento no me habría olvidado.. ¿Si no me hubiese olvidado, saldría conmigo? A esto contesto que sí. Es tontería negarlo pues yo sé que estaba bastante conforme conmigo en todo, exceptuando el ser gorda pero como ahora he adelgazado y todo el mundo dice que soy igual que mamá y mamá es muy guapa pues serían posibles algunas consecuencias.
Yo pedí que si tenía vocación, desapareciera por completo de mi lado. Si hubiese aprobado ya hemos visto lo que hubiese podido pasar, pero como ha suspendido está resentido, apenado y piensa que Militos no se molestó en pedir por él, cuando Tú sabes, Jesús mío que fue todo lo contrario. Así que por todo ello creo que tus motivos tendrás para obrar así.

15—IX—54
Se acaba de ir M. Fernanda a Linares, Verdaderamente no hay derecho. Después de lo que me costó acostumbrarme a ella y ahora que lo había conseguido se la llevan. ¿Porqué, Jesús mío apartas de mí a aquellas personas que más quiero?. Tú sabes lo que haces. Dijo M. Fernanda que solo cuando se confía en Tu Voluntad se puede hacer con buena cara lo que es contrario a la propia naturaleza de uno, al propio corazón que se desgarra frente a las adversidades y cuando se te ama en serio, cuando todo se espera de Ti hay que coger el corazón con la cabeza y colocarle en su sitio con un velo por encima para ocultarle del mundo.
Señor yo te amo en serio y voy, desde este instante a trazar mi plan de vida:
Mi ideal: ser solo tuya para amarte de verdad
Mi oración: la del Publicano
Mis actos: Caridad, alegría, simpatía con todos.
Mi vida: Tú, solo Tú, Jesús mío.
Tiene gracia lo que me dijo M. Ferananda, cuando yo la conté que ahora estaba empezando a encajar con ella. Dijo: “ y qué le vamos a hacer, Milagros si no has sabido aprovechar las ocasiones... Siempre cuando pasaba, este verano, delante de la clase te he estado diciendo. Buenas tardes, Milagros para ver si tu te animabas y venías a hablar conmigo.“.

SEGUIMOS EN SEPTIEMBRE, pero sin fecha
En un bloc de los que llamábamos de sucio –sin espiral- y a lápiz escribí una página y media que me cuesta mucho leer porque está muy borrosa
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De repente, sin yo esperarlo, contemplo como mi ser tan variable se va llenando de una sin par alegría. Soy feliz, siento mi corazón latir con ilusión; no importa que el mundo no comprenda lo feliz que soy. ¡Qué más da que la tierra entera cruce indiferente ante mí; yo solo sé que soy feliz porque es feliz aquel que sabe amar con el alma puesta en Dios, aquel que sabe ocultar la historia de su amor, aquel que sabe callar y colocar en sus labios sonrisas amables para todos por igual y aquel que solo y oculto. en la obscuridad, sabe también llorar lágrimas que lavan las penas que se esconden en esta forma de amar. Llora su corazón porque ama un imposible que nunca se realizará. Pero no importa amar es bonito, aunque sería más hermoso verse correspondida. Sin embargo , da igual, con querer soy dichosa, no espero que me quieran. Además hay Alguien que me quiere por encima de todo, del mundo, de la vida. Ese Ser que me ama es mi Niño bendito, es mi Jesús infinito, a la vez hombre y Dios; todo amor hecho carne que murió por nosotros y se quedó oculto en el Sagrario, en espera de un alma que le sepa amar con un amor como el suyo, total.. Jesús yo te amo y aunque un trocito de mi corazón pertenece a Julio, el guapo, yo quiero y verdaderamente deseo que por completo te pertenezca a Ti, Dios de mi vida, ya rendida te ofrezco por entero mi amor.
NOTABLE EN REVALIDA
ACTUAL:
Es curioso los pocos detalles que escribí de aquel examen tan traumático, casi como el de Castañeda y sin embargo hoy lo recuerdo como si fuera reciente. En todo lo que era escrito saqué muy buenas notas, incluso en las traducciones. Pero en el oral fallé, del todo en Literatura que era lo que mejor llevaba. Claro que en Ciencias Naturales hubo algo de trampa ya que me pasé varios días diciendo a madre Angélica que me preguntase los Protozoos y ella me respondía que ni hablar, que no me hiciera ilusiones porque no pensaba preguntarme eso.


El tribunal estaba colocado en una mesa muy larga subida en la tarima de un aula de la Facultad de Ciencias (en la Ciudad Universitaria), En total creo que eran tres catedráticos y las dos monjas del colegio. Cada uno te preguntaba de una asignatura e ibas pasando de uno a otro. Madre Angélica era la última y casi me desmayo cuando me preguntó: Los Protozoos. Aunque yo creo que lo decidió en ese momento, después de ver mi terrible fallo con la pregunta de M. San Eloy sobre quién era Virgilio. Debí llegar a ella con las lágrimas en los ojos o fuera ya de ellos, por lo que quiso compensarme. ¡Qué buena era!
La pobre M. San Eloy, por la mañana tuvo una bajada de azucar, producida por su diabetes y Carmen y yo fuimos corriendo al bar de la Facultad a pedir un terrón de azucar, que por cierto nos daba mucha vergüenza. Ella se recuperó enseguida. Pero no me explico como no le dio otro peor cuando escuchó mi respuesta sobre lo que me había preguntado: ¿Quién fue Virgilio? _ “Un poeta inglés”. Y que conste que ese tema lo conocía de sobra.
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“Querida Virgencina: hoy ha ocurrido uno de los hechos más trascendentales de mi vida, vengo a contártelo, vengo a decirte lo mal que lo he pasado, el miedo tan grande que tuve a suspender, ese miedo que Tú lograste vencer y que por eso no entorpeció el resultado. Si Virgencina, tras un verano tan aburrido de estudios puedo mostrar al mundo mi Doña (antes se decía que al sacar el título de Bachiller ya te podías poner el Don o Doña), conseguido con sudores pero el fin y al cabo conseguido. Quiero que des las gracias a S. Antonio, a Sta Rita y sobre todo al Sagrado Corazón porque no me cabe duda que ellos y Tú lo habeis hecho todo.

Ya sabes que he sacado el único notable que dieron por la mañana, pero también el examen no ha sido muy brillante que digamos. M. S. Eloy estaba enfadadísima y cuando me entregó la nota dijo:

_Toma, notable, pero no te lo mereces.

Yo no lo recibí con alegría. Madre Angélica , que dicho sea de paso, es buenísima, en el autobús de vuelta a casa, al ver mi cara triste me dijo:
que la felicidad en la tierra siempre es así. Las cosas buenas vienen acompañadas de otras peores, pero que no puede extrañarnos porque si la felicidad fuera completa esto sería el Cielo. Las cosas buenas nunca son completas y que debía estar preparada porque siempre vienen acompañadas de una humillación o algun disgusto.

Actual___2008

A lo largo de mi vida he podido comprobar lo cierto de aquel consejo de M. Angélica y siempre lo he tenido y lo tengo bien presente.
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Por otro lado se que merezco esto o algo peor, pues aunque no cabe duda de que he estudiado, tampoco la cabe de que he perdido el tiempo, por eso estoy conforme pero, te lo digo sinceramente, no feliz como lo está Carmen con su aprobado. Sobre todo porque la pobre M. San Eloy ha pasado un mal rato. Porque la he hecho pasar un mal rato y yo soñaba con todo lo contrario. Porque después de mucho pensar en el momento de concluir la Reválida, te encuentras luego que no es nada del otro mundo,. A mí por lo menos no me satisface demasiado, no se si será por la forma en que la hemos acabado o por qué, el caso es que un notable no me llena y estoy convencida que tampoco un sobresaliente me llenaría. Veo el entusiasmo de Carmen y al compararme con ella pregunto: ¿es que mi sangre es de horchata?. No se Jesús mío , no se que me pasa. ¿Qué es lo que tengo, Señor?. ¿Puedes Tú solucionarlo?. En tus manos me entrego, haz de mí lo que quieras. Estoy segura que si te amase como he de amarte, entonces si que se llenaría mi corazón. Rebosaría paz y tranquilidad, alegría y felicidad. Madre mía gracias por todo y dame tu ayuda para amarle.


24—X—54
Día del Domund, pero es distinto al de otros años, a esos años en que yo me sentía misionera y salía día tras día a pedir durante la semana coronada por el domingo en que, con mi uniforme, renunciaba al cine por ellos: por mis negritos, por mis misioneros y hoy... sí he pedido por la mañana, de calle y a qué negarlo estaba muy mona, lo notaba por las sonrisas de los que eran sableados por la cabeza de mi negrito, por los comentarios y lo que es más por ese chico tan mono con el que estuvimos un rato paradas: “Pero que chica más guapa, es la más mona de las que he visto postular, pero qué ojos tienes!!” y yo entre risas y colores que me subían y bajaban clavaba gozosa mi banderita en las solapas a cambio de las limosnas para mis Misiones porque eso sí las consideraba mías como siempre, pero ya la hucha está en manos de las monjas, ya el brazalete quedó en el colegio, ya el Domund concluyó. Yo se que el misionero no concluye nunca, sé que su misión es eterna por eso desearía aportar mi granito de arena, durante toda mi vida para esa gran montaña de Cristo, sin embargo me encuentro débil, sin fuerzas. Ya sé que Jesús aguarda a que yo se las pida para dármelas. Ayúdame Jesús en este viaje hacia la Eternidad que me está resultando ya tan largo y que yo ardientemente quiero que finalice. ¿Dónde Jesús está el fin?. ¿Dónde la estación Terminal?. Ya sé que Tú eres el principio y el fin de todas las cosas. Madre, empújame hacia El..
Lo que haya hecho de sacrificios por las Misiones te lo ofrezco Señor también por Julio I, pues también yo presiento que esa labor Tú me la has encomendado y voy a llevarla a cabo.
Señor estoy tratando de encontrarte, pero todo me parece ¡tan difícil!. Y cuando ya parece que lo estoy consiguiendo, viene quien siempre viene a lo mismo, a estropearme mi caminar hacia Ti, viene Julio II. Y lo peor del caso es que mi corazón sufre al verle porque me trae recuerdos, porque reviven mis heridas o también puede que sea como el alcohol que al contacto con la herida escuece pero que no obstante desinfecta. En fin Dios mío desinfecta Tú mis heridas del modo que quieras pero desinféctalas pronto porque duelen.!!.
Ah pero he de anotar que Julio II no me ha hecho el más mínimo caso, que me vió y se dio la vuelta. ¿Por qué Virgencina? ¿Qué le habré hecho yo?.

Hoy por la tarde, después de pedir, con el uniforme, fui a casa de Julio I que daban un guateque en familia, como es habitual no bailé nada más que con mi hermano Jose Luis, pero hoy no me importó, aunque también estaba Luis pero con su novia Pilar. Nunca pensé que me iba a llevar tan bien con ella. Es un cielo de niña.

25—XI—54
Mañana se marchan Julio y su hermano Luis a Italia, aunque son pocos los días que van a estar fuera me extrañaba que no pasasen a despedirse, por eso cuando el timbre sonó vibró mi corazón al compás de su sonido y sentí una gran alegria que pronto fue infundada, ya que en efecto eran ellos pero solo preguntaron por mi hermano Goyito. Grandes esfuerzos tuve que hacer para no echar a correr pasillo adelante hasta la entrada pero me contuve y poco después entré en mi cuarto, me postré de rodillas junto a la mesilla y en esta posición ya familiar en mí comencé a llorar diciendo: “Madre mía aquí tienes a Militos con su fracaso de amistad, Julio Jimenez no se acuerda ya de mí, pero Virgencita, aunque de mí nombre se olvide haz Tú que nunca se olvide de Ti, él tiene que recordar por toda la vida lo mucho que te debe ¡Madre mía de Loreto! Tú que escuchaste aquel día su queja por haber impedido su guateque, Tú que le escuchaste sonriente y llena de dulzura le hablaste como yo te pedí, Tu que lograste lo que yo llamaba su conversión, no permitas que caiga,, no le dejes de tu mano. Ya sabes con cuanta insistencia rogaba día y noche porque Julio cambiara. Por fin cambió y ahora..., Madre mía parece que tambalea de nuevo. ¿Será posible que caiga. Tú no puedes permitirlo, dime que no caerá.

12—X—54
Buenas noches, Madre, ya sabes lo que con ello voy a decirte, ya sabes que he estado en una boda, ya sabes lo que en ella he sentido (debió de ser la boda de alguien de la Diputación que no recuerdo ni por lo más remoto, pero sí sé que estaban algunos de los Jimenez); sí porque es verdaderamente horrible no bailar en estos sitios, ver que todos bailan, ver que el mundo entero te llama tonta y lo peor del caso ver que te gusta con locura, que los pies se te van detrás de un tango, ver que te encuentras sola. Señora, ¡cuánto hay que luchar!. Sin embargo Tu me ayudas siempre y hoy lo has hecho una vez más, pero crees que me siento contenta, como otras veces? ¿Crees que estoy satisfecha de mi victoria? Pues si eso crees estás muy equivocada porque yo de pensar que había podido bailar con Luis, ¡con Luis!. Madre mía , ese Luis que tanto me gustaba, ese Luis que tan bien baila. Y otra cosa ¿crees que a mi me hizo gracia lo que pasó?, cuando me cogió a la fuerza, cuando me fue imposible negarme, no porque no lo dijera, si no porque me agarró de la mano sin querer soltarla y empezamos a bailar un fox lento y nada más empezar concluyó la pieza, o sea que no bailé. Otra te diría gracias, gracias Madre mía, porque Tú lo hiciste, porque Tú me libraste de bailar; si no cabe duda de que otra te lo diría pero yo no te lo puedo decir, porque no lo siento. Sí puedes pensar lo que quieras de mí, puedes decir que soy una desagradecida, que soy lo que quieras,, pero no puedo mentirte, por eso te digo que me hubiera gustado bailar el fox entero con Luis, que ya que no tuve más remedio que acceder porque ya viste Tú las circunstancias, cuando me cogió del brazo y me llevo a la pista, pues que los simpáticos músicos no pararan tan pronto. Si Virgen mía estoy tan enfadada porque siempre resulto una sosa y yo quisiera ser todo lo contrario.. Bueno ya se me pasó la furia y te doy las gracias por lo bien que lo he pasado, porque me alegro de haber ido y bueno..., Virgencina, después de todo lo que dije ahora me da apuro decir esto, pero en fin tenemos confianza, así que quiero darte las gracias también por haberme ayudado a serte fiel; en realidad no lo merecco porque soy francamente un bicho pero confío en que Tú me seguirás ayudando y con el tiempo cambiaré mi piel de bicho por la de un angel. ¿Quieres? ¿Me ayudas? ¡Gracias, Madrecina!. Pero a veces, ¡¡haces unas faenas!!

OCTUBRE DE 1954

Hay que ver Jesús mío cuantas cosas pueden en pocos días. Cuantas y diversas sensaciones llega a experimentar un alma en unas pocas horas; desde luego ha sido tan variable esta semana que no sé por donde empezar a contaros todo lo que pasó
El Miércoles, a la salida del colegio, fui con Mª Victoria (su hermana Carmen, mi amiga, no se matriculó en el “Preu”; así llamábamos a ese curso raro que acababa de establecer el Ministerio de Educación, en lugar del 7º de Bachillerato; era el equivalente al COU) a pasear por el Paseo de Ronda, sin esperar nada, aunque realmente siempre que ponía mi pie bajo los árboles del bulevar, llevaba mi poquilla de ilusión, por eso cuando allí estábamos paradas y llegó Julio con Pedrito, mi corazón estuvo a punto de echar a volar, sin embargo le pude sostener y me porté, yo creo que bastante bien; estuve muy seria y sin apenas hacerle caso: pues sí, ¿qué se creería él?, que después de estar 21 semanas sin dar señales de vida, iba yo a caer rendida a sus pies?, ni hablar que Militos no se rebaja a ningun mequetrefe, que Militos no se rinde ante nadie que no seas Tú, mi dulce Jesús.

OCTUBRE 1954
“El jueves se marcharon mis vecinos, los Jimenez. a su nueva casa. Lo he sentido mucho porque había llegado a quererles de verdad y porque a Julio I le veré muy poco y será mucho más difícil realizar esa misión que Tú me has encomendado.
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