Aunque este blog es el que más quiero porque es el primero que llegó a mí y en él vierto los retazos más íntimos de mi vida, aquellos de los que nunca querría desprenderme, sin embargo, es el que menos entradas tiene y menos visitas recibe, pero no pasa nada..., sólo puedo escribir en Noray cuando el alma me lo pide.
Por eso hoy estoy aquí para desear a mis 18 seguidores y a quien esporádicamente se acerque a este Noray que amarra recuerdos y vivencias entrañables, una
¡¡¡FELIZ NAVIDAD!!
Y lo hago con la misma oración con que hace más de cincuenta años recibí la Navidad. Ya la he escrito alguna vez y repetido interiormente muchas veces, pero no me importa que parezca pueril..., ¿Quién no se siente niño ante la cuna de Belén
Quién fuera, Jesús mío, pastor
y acercarse pudiera hasta tu cunita de pajas,
desprovisto de honores y de gloria,
sólo con el corazón en los labios
para entregártelo al depositar,
sobre tus desnudos pies,
un beso de amor profundo.
Militos


